Portal de la Economía Popular Social y Solidaria · Julio de 2012

«El software tiene que ser libre al igual que el conocimiento»

La cooperativa de trabajo Gcoop nació en febrero del 2007 y está conformada por 12 socios. Se dedican al desarrollo e implementación de sistemas con herramientas libres. Brindan soluciones informáticas, pero aclaran que antes de ser cooperativistas, se consideran “militantes del software libre”.

Al momento de llevar adelante el proyecto de trabajo decidieron conformarse en cooperativa porque consideraban que era la forma más coherente con su forma de ver el mundo, su ideología. “Nosotros estamos de acuerdo con que el software tiene que ser libre al igual que el conocimiento. El conocimiento se construye con pequeños aportes, donde cada uno pone su granito de arena y así todos nos beneficiamos del arenero que formamos” describe José Carlos Massón, socio de la cooperativa.

Gcoop considera al cooperativismo como el único modelo de trabajo viable. “Nosotros que desarrollamos software no necesitamos más que electricidad, Internet, una computadora e ideas”. A diferencia del trabajo de producción en una fábrica o en una planta, las empresas que desarrollan tecnologías, no necesitan nada más que los trabajadores capacitados para cumplir tal función. Solo el conocimiento del trabajador. “El único capital que tienen está en la cabeza de cada uno de los programadores. Entonces es aún más injusto cómo se da la expropiación de los beneficios de trabajo de cada uno de ellos. Todo el capital de la empresa está en la cabeza de cada uno de los programadores”.

Desde principio de los 90 comenzó a aparecer en la escena nacional el debate sobre software libre. Especialmente empezó la discusión sobre cómo pensarlo, ya que el tema no era una cuestión técnica sino más bien política. Pero recién pudo concretarse los debates a partir del 2005.

Con el avance de las nuevas tecnologías y la necesidad del desarrollo, Gcoop está convencido de que es mejor ser muchas cooperativas con pocos socios, que una gran cooperativa con muchos trabajadores, específicamente en su rubro. Si bien es una discusión interna que se dan permanentemente creen que aumentando la cantidad de socios se podría perder el espíritu del cooperativismo.

“Para lo que es nuestro rubro específicamente, que es desarrollo de software, quizás no tiene sentido armar una cooperativa tan grande. Sino fomentar el hecho de que crezcan más cooperativas y en eso estamos. Nosotros somos fundadores y tenemos la presidencia de de FACTTIC (Federación Argentina de Cooperativas de Trabajo de Tecnologías, Innovación y Conocimiento). Entonces estamos en ese camino de fomentar e incentivar el crecimiento de nuevas cooperativas”.

Militantes del software libre

Dentro de lo que se considera el movimiento del software libre hay innumerables posturas y posiciones para referirse al tema. José cuenta que dentro del movimiento hay personas que tienen una visión liberal y otras que están totalmente del otro lado.

“En todo ese ámbito estamos nosotros. Si me paro desde una posición liberal, el software libe me sirve porque de este lado se está totalmente en contra de los monopolios. Y el software libre fomenta que no haya monopolios. Para los que están del otro lado, para los que no somos liberales, creemos que el software libre, aparte de no fomentar los monopolios, aporta además al país un montón de cosas que el software privativo no. Como por ejemplo independencia tecnológica, desarrollo de la industria nacional, fomenta la sustitución de importaciones y fomenta a que no se giren divisas en dólares al exterior por el pago de licencias de usos”. José aclara que además de apoyar la decisión de no generar monopolios, la parte más importante del movimiento de software libre es que fomenta el desarrollo de la industria nacional y fundamentalmente la soberanía tecnológica al país.

La necesidad de la soberanía tecnológica

El software libre puede competir tranquilamente con los software de empresas privadas. Además de su eficiencia aporta al desarrollo local, fomenta la creación de cooperativas de trabajo, la creación de pymes, que no solamente den soporte sino que desarrollen tecnologías aquí y que ese conocimiento quede en el país.

José relató el problema que hubo en Venezuela a fines del 2003 cuando se produjo el lockout petrolero con PDVSA. En ese entonces todos los servicios informáticos de la petrolera estaban contratados por empresas transnacionales, especialmente norteamericanas. Cuando se da el lockout, las empresas que controlaban los sistemas mandan a llamar a todos sus técnicos y los hacen viajar a Estados Unidos, para que desde allí se controle a la empresa. A partir de ahí Chávez se dio cuenta la importancia de que la tecnología no dependa de nadie y menos de empresas extranjeras. Así fue que firmó el Decreto Nº 3390 que dice que todo el Estado Nacional tiene que usar software libre.

Básicamente con el software privativo se da lo que se daba en el siglo XIX con el comercio entre Argentina e Inglaterra. “Nosotros le vendíamos lanas y comprábamos ponchos. Y con la tecnología pasa lo mismo”. El Estado invierte mucho dinero en escuelas públicas y en universidades para generar conocimiento y capacidades a sus habitantes. Y no es lógico que esas personas se vayan del país para realizarse afuera. “El software libre fomenta que se genere trabajo acá”.

Avances, desafíos y expectativas

En la actualidad y con los cambios que hubo a nivel nacional se lograron muchos avances necesarios en materia científica y tecnológica, pero está claro que la discusión no termina ahí. José cuenta que si bien se están haciendo muchas cosas como por ejemplo el programa “Conectar Igualdad” que entrega notebooks con Windows y software libre, le parece que un paso importante en esta profundización es que sólo salgan con software libre.

“Otro paso importante sería que el Estado Nacional promulgue una Ley en que todas las dependencias de la administración pública deban usar exclusivamente software libre. O sea, hay cosas que se están haciendo pero faltan muchas otras. Me parece que se está yendo en ese camino, claramente”.

Respecto a lo que es cooperativismo, José aclaró que “no hay una ley de cooperativas de trabajo. Dentro de la Ley se habla de las cooperativas de servicio, de vivienda, de crédito, etc., pero no específicamente de trabajo, sólo aparece en una o dos artículos. Me parece que con este resurgimiento de las cooperativas de trabajo es necesario tener una Ley que regule a la actividad del cooperativista”.

Gcoop es un grupo de jóvenes profesionales con amplia trayectoria en el mundo del Software Libre que decidió formar su propia empresa. Es un emprendimiento que trabaja, colabora y fomenta la necesidad del desarrollo del conocimiento nacional, al igual que la industria y fundamentalmente la soberanía tecnológica del país.

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Publicado el 19/03/2013